Relatos

Relatos de Violencia de Género
     Elissa padecía como miles de mujer la violencia doméstica, no veía salida, hasta que un día, que estuvo en un pueblo mas grande que el suyo comprando productos para revenderlos en su pequeña tienda. Escucho hablando a varias mujeres que fulanita había migrado a España y que ahora su vida a cambiado, se ha llevado a sus hijos y pronto llevará a su marido.
 
    Ella algo cabizbaja preguntó ¿cómo se hace para viajar a España? aquellas mujeres le dieron un número de teléfono de la persona que tramita esa clase de viajes. Una vez termina de hacer sus compras regresa a su pueblo, en trasporte de esos tercer mundistas entre animales, bultos y personas.
     Trascurren meses y meses, en su cabeza anochece y amanece su idea de viajar, en huir de las manos de su marido, porque hay veces que ve la muerte de cerca, como por ejem plo el día que le da una paliza, le tira de los pelos y mete su cabeza en el estanque de agua una y otra vez, en presencia de sus hijas de seis y ocho años, quienes con un palo golpean a su padre por la espalda hasta que suelte a su madre. Este le suelta y huye al ver el llanto desesperado y el miedo que sus tres mujeres le expresan en su cara.
     Elissa se arma de valor y jura a sus hijas que esta será la ultima paliza que recibe de su marido, va de paseo al pueblo donde se contacta con la persona que tramita viajes a Europa, le encarga su viaje y le pide que sea lo mas pronto posible.
     Regresa a su pueblo tiene el corazón partido, se ahonda su pesar, sabiendo que tiene que dejar a sus hijas con su padre, sabe que a ellas las quiere, pero el bebe mucho, sabe que si abandona su hogar su vida cambiara, entonces cierra sus ojos y decide marcharse en cuanto el tramitador le avisa que esta todo listo.
    Su viaje transcurre entre lágrimas, llega a Madrid, ya en el aeropuerto no sabe a donde ir porque la reserva de hotel es ficticia, nadie le espera, tiene una cuñada en Madrid, decide llamarla, ella aunque no de buen gusto, le recibe, le ayuda a buscar trabajo, aprende rapido el oficio de llevar una casa y al final pasa a ocupar el lugar de su cuñada por esas cosa de la vida inentendible,

     Pasa los años ella sigue ahí casi de medio encierro en su trabajo; enviá dinero lo que más puede, se comunica casi todos los días con sus hijas, tras cerra el teléfono siempre hay lágrimas por sus mejillas, sabe que sus hijas no son predilectas de su familia paterna con quienes viven.

     Unos años más tarde su marido también viene a Madrid, se encuentra y el quiere hacer una vida juntos, ella como ya conoce la libertad no la quiere perder, por eso lo rechaza recibiendo tirones, sacudones y apretones por parte él,

     Ella decide conocer a alguien que seria lo mejor para quitarse a su marido de encima, conoce un muchacho muy noble que apenas se había separado -- dejaba atrás un matrimonio de constantes peleas y discusiones--Él la comprende mucho le ayuda en todo lo que puede, le llama todos los días, salen, se divierten, un ir y venir de pareja enamorada, también hay desacuerdo pero lo hablan y todo se soluciona,

     Tiene un pequeño inconveniente en su nueva relación que el tiene una niña que el fin de semana que viene con el ella duerme en la cama de su padre cosa que Elissa lo ve con malos ojos, se siente remplazada, por esos días, piensa que el no sabe darle su lugar cuando esta su su hija.

     Ella gana bien, nunca le falta el dinero, y poco a poco va olvidando de sus hijas, va poniendo en primer lugar su relación con su novio, las niñas cuando hablan con ella le reclaman, le cuenta lo mal que pasan con su familia, quieren venir, ella les da largas a pesar que cuando hablan son tristeza que salen de la boa de esas niña como por ejemplo, que su tío político les dice; si su mama no manda pronto la plata de la comida ese día no comen, o como cuando le dicen: mama hoy hemos comido una patata cocida y un huevo, mientras que aquí a ella le sobra, ya que trabajaba en la casa de gente muy adinerada con avión a la puerta.

    En cierta manera malgasta su dinero, comienza a vestirse de DY, bolsitos de Luis Vuiton, pantalones de Diésel, ropa de Pedro del Hierro, etc, inclusive gasta su dinero reformando un piso en el que allí no tiene parte.

asi trascurren 12 años desde que




    
 



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