Bulimia.


      Que difícil es mantener el peso ideal, los problemas en la actualidad nos acarrea esto, en parte la modernidad y en otra la crisis, otros factores que no nos perite mantenernos en nuestro peso: como los problemas de salud, medicamentos.

     Los peores enemigos creo que son y por mi parte y sin duda, la falta de dinero o el exceso de dinero si te falta no tienes con que comprar ni lo básico peor aun para mantenerte saludable, el exceso de dinero, como todo lo puedes comprar todo me lo como. la depresión - que no te deja razonar lo que que te beneficia por la dejadez que sientes te da igual comer por comer y si no tienes que hacer te queda tiempo libre para comer. La ansiedad que nos ataca a los nevios y nos comemos hasta las uñas.

     Sobre estos temas he leído artículos y uno que me envió el Doctor, los comparto con el público lector y si tenéis alguna pregunta pueden hacerlo para consultar con el doctor .....


La Oscuridad que Engorda: El Lado Apagado de la Iluminación Artificial

Dr. Félix E. F. Larocca

Natura non facit saltum. (Carl Linnæus 1707-1778)

Para dar comienzo a esta disertación nos parece necesario recordar el concepto axiomático que reza de esta manera: ‘comer para garantizar nuestra supervivencia, no puede resultar en la complicación peligrosa y deformante de la obesidad. Porque, de así serlo, resultaría en arruinar el mismo objetivo que propone servir’. (fefl, 2011)


El ‘árbol de la vida’


Vivir de manera virtuosa y pía, para disfrutar del infierno, sería el concepto paralelo a la susodicha premisa.

Pero, en la eventualidad de que pudiera ser de tal manera --- para nuestra seguridad personal --- mejor sería evitar la comida en todas sus formas como tantas anoréxicas, tratan de hacerlo, por razones distintas.

Comer para morir: ¿Un oxímoron?

En este sentido, el concepto de que el alimento, en forma de ingesta normal, puede engordarnos, es un oxímoron drástico. Porque la gordura para nuestro género es perjudicial y aberrante.

Comer para engordar = comer para morir.

Pero, a pesar de todas las reservaciones de índole filosóficas expresadas, la comida, como actividad y función, como acostumbramos comer, nos engorda. Y --- hoy por hoy --- nos conlleva a la obesidad inevitable.

Veamos, entonces, cómo y de qué otra --- inesperada manera --- la comida logra engordarnos.


Pinzones de Darwin
Para entender los mecanismos que explican el modo cómo la comida, abandona su propósito de preservar nuestras vidas, destruyéndolas con la gordura, es necesario analizar modelos animales y sus tácticas de comer. Como igualmente nos asiste en este propósito el entendimiento del comportamiento de poblaciones que han sido afectadas, de manera negativa, por nuestros cambios de dieta y adopción de estilos de vida nocturna para los que no estábamos naturalmente programados.

Es necesario recalcar en esta coyuntura, que estos son temas que ya hemos agotado y divulgado en previas ponencias. (Véanse: Los Enigmas de la Obesidad: Sus Causas y Los Enigmas de la Obesidad: Sus Curas en monografías.com.)

Para cada especie existe un estilo de vida y una estrategia de alimentación designadas: Lo que significa que no es bueno comer lo que se nos antoja como tampoco lo es comer cuando se nos antoja, haciéndolo a deshoras

Nuestros hábitos en materias de comer y de reproducción son regulados por ‘relojes internos’ que obedecen al fenómeno de los biorritmos, que a su vez son controlados por las influencias de los astros que nos circundan: Especialmente, por el sol y la luna.


En nuestra especie contamos con la presencia del ciclo catamenial, como asimismo disfrutamos de los efectos de la menopausia femenina, ambos, putativamente reglamentados por impulsos biológicos y bajo influencia del movimiento de los astros.


Pyrococcus furiosus

Como resultado de este designio, unos géneros son de hábitos diurnos mientras que otros son nocturnos. Unos procuran de comer durante horas del día, mientras otros duermen y viceversa.

Así todos se dividen el espacio ecológico disponible, de manera equitativa.

La Madre Naturaleza, provee igualmente y con imparcialidad ejemplar, en lo bueno y en lo malo, para todos sus hijos.

Unas especies hibernan y otras migran. Unas viven exclusivamente de eucaliptos, mientras que otras de todo comen sin distinción.

Nuestra especie, H. sapiens sapiens, ostenta entre todas las demás estirpes conocidas, la gloria dudosa de poseer los hábitos más indiscriminados de comer.

Entra Darwin

Darwin parece haber intuido la importancia del fenómeno de la multiplicidad de las estrategias alimenticias entre los géneros, aunque no dejara evidencia de haberlo comprendido del todo.

Los pinzones que el naturalista observara durante su visita a las Islas Galápagos--- y cuyas presiones adaptivas el famoso investigador no lograría entender --- son propulsados de manera efectiva por cambios climáticos y de dieta que los obligan a amoldarse a condiciones de un entorno, a veces hostil, y siempre en estado de inestabilidad y cambio. Por esa misma razón sus mutaciones adaptivas son rápidas, mientras que sus estilos y horarios de alimentación varían entre las diversas variedades estudiadas. (Véase: La Serendipia Revisitada en http://www.monografias.com/trabajos50/serendipia/serendipia2.shtml)

La luz y el dilema del omnívoro

Nuestras premisas para aspectos del entendimiento de la obesidad humana, han derivado de las inferencias de que algunas especies están circunscritas por modos de subsistencia especializadas, que excluyen para ellas el uso de otras comidas y tiempos de comer. Mientras que las de estrategia omnívora, sin horarios rígidos de alimentación --- como la característica de nuestro género --- deben de utilizar todo lo que la Naturaleza ofrece --- en la oportunidad presentada --- y en orden ascendiente de equilibrada abundancia, ya que resulta más económico reponer, para consumirlo, un saltamontes que una vaca, a cualquier hora del día o de la noche. (Neel JV (1962). ‘Diabetes mellitus: a ‘thrifty’ genotype rendered detrimental by ‘progress’?’. Am. J. Hum. Genet. 14: 353–62.PMC 1932342. PMID 13937884.)

Thermus aquaticus

Nuestro género de todo se alimenta, desde insectos, vegetales, frutas, pequeños crustáceos, peces marinos y de ríos, hasta llegar a animales de gran tamaño, los que en tiempos remotos, hiciéramos presa por medio de nuestras dotes de astucia e inventiva natural.

El uso del patrón alimenticio característico de nuestro linaje se define cabalmente en nuestro sistema de ECHA (Estrategia de Comer Humana Adaptiva). (Para aprender más acerca del mismo diríjanse a: http://www.mailxmail.com/curso-adelgazar-estrategia-comer-humana-adaptadora/adelgazar-plan-comer-basado-grupos-aborigenes)

Para subrayar nuestros propósitos en esta lección, y antes de proseguir, reproducimos la descripción de un grupo de seres vivientes cuyas adaptaciones y hábitos alimenticios

 

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